Huyendo del calor III: Teruel

26 de agosto

De nuevo huimos del húmedo y pegajoso calor del Mediterráneo. Esta vez ponemos rumbo a Teruel. Salimos despues de comer hacia el área de Morella, donde pasamos la noche.

27 de agosto

Hemos dormido muy bien, la temperatura nos ha parecido perfecta. Nos levantamos tranquilamente y salimos dirección Forcall. Tomamos un café y ponemos rumbo a Cantavieja. Luego Mirambel, donde damos un paseo.  Al ver este letrero, Joan me dice otra vez que Llamar Maestrazgo a esta zona de Teruel es una flagrante apropiación de un topónimo.

Pasamos por Cañada de Benatanduz donde vemos un meandro increíble.

Comemos por el camino en la ruta del Silencio. Precioso. Paisajes increíbles. Vamos hasta Pitarque por una carretera y un desfiladero preciosos, pero no vamos al nacimiento del río porque hay que andar bastante, parece. Paramos en el Mirador del Río Pitarque.

Volvemos atrás por la misma carretera y vamos hasta el Mirador de los Órganos de Montoro.

Vamos al área de Ejulve, pero es un lugar absolutamente desangelado. Nos vamos al camping de Aliaga.

28 de agosto

Estamos en pleno centro del Parque Geológico de Aliaga. Precioso. Decidimos quedarnos otra noche para verlo con tranquilidad. Hay cosas que no vemos porque hay que ir andando.

Compramos en el pueblo y pedimos información en la caseta que tienen con ese fin. Primero vamos a ver La Porra

Enfrente está la falla inversa de La Porra

Vamos hasta Hinojosa de Jarque. Volvemos atrás y vamos hacia el Mirador Alto Camarillas, pero paramos en la carretera para observar el paisaje. Vemos el barrio de Santa Bárbara que está flanqueado por las capas verticales e invertidas de calizas y margas marinas de la facies Urgon -formaciones Chert, Forcall (4) y Villarroya-. También el barranco del Salobral (3) que corta las las crestas de las formaciones Villarroya (2) y Chert (1).

Vamos al parking del Mirador del Puerto de Camarillas. Desde la subida al mirador vemos el modelado estructural en cuestas

Volvemos todavía más sobre nuestros pasos y vamos hasta algo más allá del cruce de la Aldehuela para volver a ver los Estrechos de la Aldehuela, por donde pasamos ayer, pero no puedo hacer fotos.

Comemos en el parking de pescadores. Volvemos al camping, pero paramos para vhacer una foto de La Olla.

Cenamos en el bar del camping. Hoy hay bastante más gente, se nota que es viernes.

29 de agosto

Queríamos ir a Bronchales, pero intento reservar y no permite hasta el 30 de agosto. Joan quiere cenar ternasco, busco restaurante y parece que tendremos que ir a Teruel. Así, que allí vamos. Salimos a las 12 del camping y ponemos rumbo dirección Allepuz. El paisaje ya no tiene tanto interés, es llano. De repente, la carretera se transforma en un camino, la están arreglando y vamos muchos kilómetros por una carretera sin asfaltar. Llegamos al área de Teruel que son casi las 2. Voy al Alcampo de al lado, necesito varias cosas. Comemos que son las 2 y media. Pasamos la tarde en el área. Por suerte hemos pillado una plaza con sombra. Hace calor, pero no se está mal. A las 8 nos vamos a cenar a un restaurante que hay cerca.

30 de agosto

Vamos a Bronchales. Comemos en el Monumento al nacimiento del Tajo.

Llegamos al camping de Bronchales y nos instalamos. El restaurante no abre esta noche.

31 de agosto

Hemos dormido muy bien con una manta. La temperatura ideal, es lo que veníamos buscando. El camping está muy bien, pero no hay cobertura. Tiene un buen wifi, eso sí.

Empezamos el día con mucha tranquilidad. Vamos a Orihuela del Tremedal a comprar y tomar un café.

Luego empezamos una ruta. Vamos primero al Rio de Piedra Borrocal de la Majada de las Vacas. En toda esta zona hay varios de estos ríos de piedra. Me recordó el campo de piedras que vimos en las Montañas Pocono, en Pennsylvania.

La semejanza no es solamente visual: ambos son ejemplos de modelado periglaciar, aunque su morfología, su litología y su historia geomorfológica presentan diferencias importantes.

Los ríos de piedra, como este, están formados principalmente por bloques de cuarcitas paleozoicas. Las rocas originales sufrieron un proceso de  gelifracción que produjo estos grandes bloques que luego se desplazaron lentamente por las laderas y formaron auténticos ríos de piedras en los fondos de los valles, es decir lenguas alargadas que siguen la pendiente y el eje de los valles. Algunos de los ríos de bloques de la zona alcanzan unos 2,6 km de longitud, 250 metros de anchura y hasta 4 metros de espesor. Mientras que el Boulder Field de Hickory Run pertenece al mismo gran contexto climático periglaciar, pero presenta una morfología diferente. Se trata de una acumulación de bloques de aproximadamente 550 × 150 metros, situada sobre una superficie prácticamente horizontal, con una pendiente de alrededor de un grado. Los bloques proceden de rocas sedimentarias —areniscas y conglomerados— de las montañas de los Apalaches.

En ambos lugares el hielo desempeñó un papel fundamental, pero no son depósitos transportados por un glaciar como una morrena, es decir no fueron transportados por el hielo; sino que el hielo que se formaba dentro de las diaclasas de las rocas provocaba su fragmentación y, posteriormente, los bloques se desplazaron lentamente mediante procesos asociados a la congelación y descongelación del suelo y a la gravedad.

Existe, sin embargo, una diferencia muy interesante en cuanto a su cronología. Los ríos de piedras del Tremedal son considerados formas relictas del Cuaternario tardío, mientras que los bloques de piedras de Hickory Run, ha sufrido varios ciclos glaciares e interglaciares. Las dataciones han demostrado que algunos de sus bloques presentan edades de exposición superficial de hasta unos 600.000 años.

Esta diferencia es importante porque demuestra que un paisaje de bloques no tiene necesariamente una edad única. Un bloque puede ser mucho más antiguo que el episodio climático que produjo su posición actual. Los campos y ríos de bloques son sistemas dinámicos: los bloques se fracturan, se desplazan, se cubren y vuelven a quedar expuestos a lo largo de numerosos ciclos climáticos.

Por eso, aunque Boulder Field y el Río de Piedra del Borrocal no sean la misma forma geomorfológica, sí pueden considerarse miembros de una misma familia de paisajes periglaciares. En Hickory Run tenemos fundamentalmente un boulder field, una acumulación extensa de bloques sobre una superficie de poca pendiente; en Orihuela tenemos un block stream, una acumulación de bloques alargada que se desplaza y se organiza siguiendo la pendiente de la ladera y el fondo del valle.

La Sierra del Tremedal conserva así uno de los ejemplos más destacados de modelado periglaciar de la Península Ibérica, mientras que Hickory Run constituye uno de los casos mejor estudiados de campos de bloques de Norteamérica. En los dos lugares, el paisaje de bloques que vemos hoy son el resultado de una interacción entre la geología y el clima que se prolongó durante miles, e incluso cientos de miles de años.

Seguimos la ruta por Griegos y Guadalaviar, donde encontramos una sombra y nos paramos a comer. Tras descansar un rato seguimos hasta Tramacastilla por una carretera muy bonita que pasa por una especie de desfiladero muy interesante.

Y de Tramacastilla vamos al camping.

1 de septiembre

Nos quedamos todo el día en el camping. Hoy hay una temperatura excelente, se está muy bien. Aprovecho para hacer cosas en la furgo como hidratar las gomas de la puerta trasera.

Bajamos en taxi a cenar en el restaurante del pueblo.

2 de septiembre

Empezamos el día yendo hasta el castillo de Peracense. Hará unos 15 años, volvíamos de Orea y el navegador me llevó por un camino que, de repente, desapareció. Decidí seguir adelante campo a través y fuimos a dar a este impresionante castillo. Entonces lo visitamos, hoy nos conformamos con verlo por fuera.

El castillo, del siglo XIII, está construido con y sobre con piedra de rodeno, característica por su color rojizo. vamos, lo que los demás llamamos arenisca triásica.

Seguimos hacia Monreal del Campo para comprar, y de allí a Argente, donde comemos. Hacemos ruta por carretera para entretener la tarde porque hace mucho calor pasamos por Olalla

Nos paramos en el mirador del Puerto de Fonfría, a 1.470 m de altitud, desde donde contemplamos uno de los paisajes geológicos más singulares de las serranías de Teruel: los chevrons de la Sierra de Oriche. La sierra está formada principalmente por capas alternas de calizas y margas cretácicas, plegadas formando un gran anticlinal. La erosión diferencial ha ido actuando sobre ellas: las más resistentes han permanecido, mientras que las más blandas se han ido excavando. Los barrancos, al cortar transversalmente los estratos, han creado esta sucesión de formas en V invertida que conocemos como modelado en chevrons.

Y seguimos hasta el área de autocaravanas de Escucha, donde nos instalamos. Había leído en otras páginas opiniones que decían haber recibido pedradas por la noche, así que tenía mis dudas sobre quedarme en ella para dormir. Hablé con un hombre que pasaba por allí porque creí que era un vigilante; me dijo que estuviera tranquila, que no había problemas. Al cabo de un rato, apareció con una bolsa en la que había tomates, pepinos y pimientos de su huerta. Así que, además de amable, resultó muy generoso.

3 de septiembre

Hemos dormido muy bien, una noche muy tranquila. El área está muy bien: asfaltada, bien nivelada y con electricidad gratuita.

Salimos con tranquilidad y vamos hasta Alcorisa. De allí vamos hasta el área de Torrevelilla pasando por Berge, Molinos, Castellote, Seno (hago foto), Mas de las Matas, Castellote, La Ginebrosa y La Cañada de Verich. Comemos en el área.

La idea era quedarnos a dormir en un camping y llegar mañana a casa, pero, cada vez hace más calor y decidimos llegar a casa hoy. Y así lo hacemos.