Llega febrero y nos entran ganas de salir de viaje, pero llevamos semanas de lluvia. Nos sentimos como el loro del chiste, sí, ese que pregunta cómo saber si un loro es macho o hembra. El destino pensado para la excursión de este febrero era Badajoz, pero el tren de borrascas que hemos sufrido nos hace cambiar de planes. Así que recuperamos la ruta por Murcia que había preparado el año pasado y que cancelamos por un aviso de DANA. Decidido: campos en flor y mucha Historia serán los protagonistas de este viaje.
16 febrero
Empezamos la ruta y nos quedamos a dormir en el cámping de Bétera, pero esta vez tuve que reservar ayer porque ví que se llena cada día. Cuando llegamos comprobamos que hay muchos extranjeros y por cómo se han instalado entendemos que pasan muchos días en él.
17 de febrero
Seguimos la ruta y nos dirigimos a Yecla para visitar el Museo Arqueológico Municipal «Cayetano de Mergelina».

En Yecla hay 25 yacimientos arqueológicos prehistóricos, 5 de cultura ibérica, 9 romanos y 5 medievales. Lo que permite que el museo tenga cuatro secciones: Prehistoria, Cultura Ibérica, Romanización y Edad Media. De hecho, estos son los períodos que nos interesan en este recorrido.
Quizás la obra más importante sea La Rosa de los Vientos, un petroglifo en forma de gran estela que representa una estrella de seis puntas, interpretada como el sol en su cenit. Bajo ella aparece una figura antropomorfa. Ambas representaciones se vinculan mediante unas líneas que se han interpretado como parte de rituales propiciatorios de la lluvia. Procede del yacimiento de Las Tobarrillas y se data en el II milenio a.C. (Edad del Bronce).

En las salas dedicadas a la Cultura Ibérica destacan los exvotos del Santuario del Cerro de los Santos, uno de los centros de culto ibérico más importantes del Sureste y el Levante peninsular. El templo, datado entre los siglos V y II a.C, estaba dedicado a una divinidad que podría ser una diosa de la agricultura. En él se hallaron numerosos exvotos que se encuentran repartidos por muchos museos. En el Museo Arqueológico de Madrid podemos admirar muchos de ellos, entre los cuales la Dama oferente, de la cual vemos una copia aquí.

Me llaman mucho la atención tres imágenes muy bonitas que, claramente son copias, pero no tienen ninguna cartela que explique su origen.

por lo que, cuando estamos a punto de salir del museo, pregunto por ellas. Me explican que son copias de unas falsificaciones que se exhiben en el Museo Arqueológico de Madrid. Resulta que un tal Juan Amat fue el primer excavador del yacimiento. Cuando mostró lo que había encontrado, le retiraron el permiso para excavar y sólo le permitieron quedarse con las figuras que ya había hallado, las cuales vendió en 1872 para que fueran expuestas en el museo de Madrid. Amat fue consciente de lo que le habían arrebatado al negarle la posibilidad de seguir excavando, así que decidió dedicarse a falsificar piezas y venderlas como auténticas. El fraude fue descubierto a principios del siglo XX, cuando arqueólogos como Pierre Paris y Ramón Mélida comenzaron a distinguir las piezas falsas de las auténticas.
El yacimiento romano de Los Torrejones está bien representado en el museo: Cabeza de mujer (1), mosaico (2), estatua de Hércules (3), pinturas de las paredes, de las que me llamó la atención la representación del calamón común (Porphyrio porphyrio), un ave muy bonita (4) y un magnifico retrato del emperador Adriano hecho con mármol de gran calidad (5).

Este pequeño, agradable y muy didáctico museo, nos ha gustado mucho.
Queríamos visitar la iglesia, pero no es posible: está cerrada porque las lluvias han roto las tejas de la cúpula y hasta la calle está cortada. Así que damos por acabada la visita. Comemos en el área de Yecla. Después seguimos ruta y nos instalamos en el Camping Áureo Natura, en Abarán, uno de los pueblos del Valle de Ricote, donde pasaremos cuatro noches.
Un par de días después me enteré de que la Región de Murcia ofrece un bono turístico que te permite un descuento de un 50% en los lugares que se acogen a él. El Cámping Áureo Nature es uno de ellos, así que solicité el bono. Recibí un mensaje que decía que estaba en la lista y había no recuerdo cuántos antes de mí. El último día del viaje recibí el código que me permitiría aprovechar el bono, pero ya era tarde, acababa el viaje. Así que hay que pedirlo con antelación. Información aquí: Bono turístico.
18 miércoles
Después de tomar café en el bar, nos vamos a Jumilla a ver el Museo Etnográfico.
Desde lo alto nos vigila el castillo, testigo de la larga historia de Jumilla. El lugar ya fue habitado en la Edad del Bronce, luego los íberos lo convirtieron en una fortificación. También se asentaron allí los romanos. Pero lo que vemos hoy es parte de la fortaleza que construyeron los musulmanes a partir de 713, que mantuvieron hasta 1243, cuando pasó a manos de la Corona de Castilla.

El Museo Jerónimo Molina tiene dos secciones en dos edificios diferentes: la de Etnografía y Naturaleza y la de Arqueología. Visitamos la primera. En ella, en la parte dedicada a la entomología, hay una magnífica colección de mariposas

y otros bichos, por ejemplo los insectos joya de Filipinas.

Una parte del museo está dedicada a los oficios. Me llama la atención esta tartana porque se parece a la que tenía mi padre, allá por los años 40 y 50 del siglo pasado, y con la que iba por los pueblos a vender los productos que se hacían en la pastelería de mi abuelo. Mi abuelo tenía una rubia, pero mi padre nunca quiso conducir un automóvil, le gustaban los caballos.

Y, entre las herramientas de oficios expuestas, me llaman la atención éstas de los esparteros por los nombres, claramente árabes, como tahalí y almarás.

En el museo hay también un espacio dedicado al yacimiento de la Hoya de la Sima, que fue descubierto en 1997 en una antigua cantera de yeso. La importancia de este yacimiento reside en que es el único en España que tiene huellas de vertebrados pertenecientes al Mioceno Superior, con más de 6,2 millones de años de antigüedad. Estas icnitas se produjeron cuando diversos mamíferos caminaron por la orilla de un lago y corresponden a diversos animales ya extintos como, entre otros, el Agriotherium.

Aunque unas de las más interesantes son las huellas de Hipparion, pues es la primera vez que se describen en España. El Hipparión es un pequeño perisodáctilo équido del Mioceno superior que, a diferencia de los caballos actuales, tenía tres dedos en lugar de un casco único en cada una de sus patas.

Y hay huellas de más mamíferos y también otras secciones en el museo, pero aquí lo dejo para provocar la curiosidad.
Salimos y, tras un paseo por el pueblo, nos vamos a comer a la ermita que no vemos porque nos quedamos un poco antes (38.42922, -1.31334), es un buen furgoperfecto, hay un par de furgonetas con aspecto de estar acampadas aquí.
Después de comer, hacemos una ruta para ver los frutales en flor. Nos movemos por el altiplano de Jumilla-Yecla, formado por anchos valles cuya altitud media ronda los 600 metros sobre el nivel del mar y que cuenta con sierras, pertenecientes al Sistema Penibético, que superan los 1.300 metros. Estos valles son atravesados por una red de ramblas, la mayoría de las cuales vierten sus aguas al río Segura.



Volvemos al cámping.
19 jueves
Hoy dedicamos el día a Cieza y a sus afamados campos en flor.
Empezamos en Cieza por el museo dedicado a Madina Siyâsa (مدينة سياسة), que en su época de máximo esplendor, a mediados del siglo XII y principios del XIII, llegó a tener cerca de 787 viviendas y más de 4000 habitantes. La mayoría de las viviendas excavadas en Siyâsa muestran un patio central alrededor del cual se articulan las estancias de la casa. Esta disposición aseguraba que su rica vida diaria se desarrollara en el interior de las viviendas, sin mostrar nada hacia el exterior, tal y como manda la religión musulmana. La austeridad del exterior de las edificaciones contrasta con los interiores, bellamente decorados con arcos en las puertas, ventanas, miradores y celosías, de los cuales vemos varias muestras.
En el museo están reproducidas las estancias de dos casas y expuestos ejemplos de yeserías decorativas. Estos materiales son muy interesantes porque muestran que las yeserías no se usaban exclusivamente para decorar palacios, sino que en casas humildes también las había.

También se exponen fragmentos de vasijas de cerámica con decoraciones diversas

Damos una vuelta por el pueblo y, después de comer, nos adentramos en los campos de Cieza para seguir disfrutando de la floración y el paisaje.



20 viernes
Hoy vamos a dedicar el día a pasear por el Valle de Ricote, que ya conocemos. El Valle recibe la denominación Valle de Ricote (وادي رِقوط) a principios del siglo VIII, con la invasión musulmana de la Península Ibérica. Será territorio musulmán hasta 1243 cuando, por el Tratado de Alcaraz, junto con el resto de Murcia, pase a manos de la Corona de Castilla.
El Valle es conocido también como el Valle Morisco, y para saber por qué tenemos que remontarnos a 1499, cuando, con la llegada a Granada del Cardenal Cisneros, se acaba la tolerancia con la religión musulmana y, en 1501, se exige la conversión de los musulmanes del Reino de Granada. En 1502, mediante la Pragmática de 14 de febrero, se exigió la conversión o el exilio a todos los mudéjares (musulmanes) de la Corona de Castilla. Los conversos forzosos pasaron a ser conocidos como «moriscos».
Muchos de estos moriscos continuaron practicando la religión musulmana en secreto lo que, entre otros motivos, llevó a que el rey Felipe III ordenara su expulsión definitiva. La expulsión se llevó a cabo entre 1609 y 1614. Pero los moriscos del Valle de Ricote eran considerados muy cristianizados y fieles a la Corona, por lo que la medida se retrasó varios años. Pero, finalmente el rey decidió ejecutar la expulsión el 19 de octubre de 1613. Así los moriscos ricoteños fueron los últimos en abandonar el territorio de la Corona de Castilla.
Y, de esta manera, el Valle tiene un aire muy «árabe»: en el paisaje,

y en el aspecto de las huertas, regadas por el río Segura con el sistema de acequias y norias que permiten el regadío por gravedad.

En definitiva, un rincón precioso y muy interesante de Murcia

21 sábado
Salimos algo más tarde de lo normal. Ayer tropecé en el cámping y paré la caída con el codo y ahora me duele (y me dolerá durante unos días). Vamos por una carretera local, que pasa por el embalse Alfonso XIII, hacia Calasparra. Nos hubiera gustado ver los campos de arroz, pero como ahora estarán secos no vamos a verlos. Seguimos hacia Moratalla.
Primero vimos más campos de frutales

Luego llegaron los campos de almendros, algo que nos sorprendió. No sabíamos que en Murcia se cultivaran tantos. Ahora nos enteramos de que en la Región de Murcia se dedican unas 70.000 hectáreas al cultivo del almendro y que el 93% de ellas se encuentran en terrenos de «secano rabioso». Esto supone que su producción sea escasa, pero que tengan un importante papel en el freno al avance de la desertificazación.

También hemos visto campos de secano con cultivos herbáceos, pero casi acaban de brotar y no podemos saber exactamente qué son. Busco información y leo: «La cebada es el cereal más extendido con 51.175 ha. El predominio de sembrados, se encuentra en Caravaca, Moratalla,…», pienso, entonces, que puede ser cebada.

Vemos Moratalla desde la carretera.

Y llegamos a Caravaca de la Cruz. Comemos en el área que está llena e incluso hay autocaravanas aparcadas en el párking, muy grande, que hay al lado. Este área está bien, hay hasta unos aseos públicos que están muy limpios. Hay un montón de extranjeros «acampados», incluso toman el sol en bikini en el párking donde estamos. Comemos y visitamos la ciudad. Subimos hasta el castillo y el Santuario de la Vera Cruz de Caravaca.


De camino al párking vemos estos árboles, me recuerdan a un hombre que conocimos en la India que se dedicaba a fotografiar troncos de árboles, tenía varios libros publicados. Le imito.

Luego vamos al área Maravilla párking en Cehegin. Lo reservé y pagué (12€) ayer porque todo está muy lleno y temía no encontrar sitio. Hay un montón de holandeses, alemanes, británicos, etc. por aquí hibernando, Joan cree que han huído de las lluvias de Andalucia. Llegamos al área y está muy llena. Miramos y vemos un sitio donde hay dos enchufes, deducimos que son dos plazas, estamos aparcando cuando vienen un energúmeno holandés vociferando como un loco, me dice que me vaya, le digo que no. Sigue gritando, se le añade su mujer, llego a la conclusión de que estoy tratando con dos auténticos bárbaros del norte. Decido ignorarles y llamo al teléfono de contacto del área. Mientras hablo con el encargado, el holandés vociferante hace fotos de mi furgo y les va diciendo al resto de holandeses que me he colado y que no he pagado. El encargado me dice que hay 13 plazas y le digo que hay 14 vehículos. Dice que haga fotos de las matriculas para ver qué pasa. Lo hago y vienen el holandés y su mujer gritando otra vez y dicen que no puedo hacer fotos de su furgo porque es su casa. Y les digo que porqué han hecho fotos de la mía, entonces. En esas, el encargado dice que ha habido un error en el sistema y han vendido una plaza de más, que me coloque en un extremo del área donde hay un enchufe. Pero allí han montado un campamento, toldo abierto, ropa tendida…., le digo que hable él con la señora, también holandesa. Pero ella es una persona educada que no tiene ningún inconveniente en recoger la paradita y hacerme sitio. Y allí me coloco para pasar la noche.
22 domingo
No me lo puedo creer, pero ahora me doy cuenta de que me salté Cehegín. Cuando empezamos la ruta de hoy se me olvidó ir al Museo Arqueológico de este pueblo y a dar una vuelta por él. Yo creo que la culpa la tiene el holandés, sólo pensaba en perderle de vista y me desconcentré.
Bueno, pues ponemos rumbo a Mula. Me hace gracia visitar este pueblo, cuando vivía con mis padres teníamos unos vecinos que eran de Mula.

Después de dar un paseo por la ciudad, entramos en el Museo de la Ciudad donde, entre otras piezas, se expone el Sarcófago de Villaricos, sarcófago visigótico datado entre los siglos VI y VII. Fue descubierto en 2021 en la cercana villa romana de Los Villaricos, y expuesto en el museo desde 2023.

Vamos después al Museo de Arte Ibérico de «El Cigarralejo». El museo está alojado en el Palacio del Marqués de Menahermosa, un típico palacio del Barroco murciano.

La Cultura Ibérica se desarrolla entre los siglos V-I a.C., en el marco de la Edad del Hierro. Sus pueblos se organizan en tribus o ciudades-estado, con una cultura muy influenciada por griegos y fenicios. Practican el ritual funerario de incineración en necrópolis y desarrollan de un arte y una escritura propios.

El museo exhibe piezas del yacimiento «El Cigarralejo», uno de los conjuntos arqueológicos ibéricos más importantes de España, cuya relevancia radica en que es uno de los pocos lugares donde se conservan y se han podido estudiar las tres partes fundamentales de un asentamiento de este pueblo:
- El poblado: Aún pendiente de excavar en su mayoría, pero se estima que pudo albergar a unos 250 habitantes .
- El santuario: Un edificio singular en la cima del cerro donde se han encontrado más de 160 exvotos (ofrendas) de piedra con forma de caballos, que son una pieza clave para entender la artesanía y las creencias ibéricas .

- La necrópolis: Un cementerio con más de 500 tumbas excavadas, cuyo ajuar (cerámicas griegas, armas, herramientas) se exhibe en el museo.

Después de comer, vamos a los Badlands de Gebas, un espectacular paisaje árido de 2.271 hectáreas. Hace aproximadamente entre 5 y 7 millones de años (en el Mioceno superior), toda esta zona estaba sumergida bajo el mar, en cuyo fondo se depositaron los sedimentos que hoy vemos. El fondo marino quedó al descubierto cuando el Mediterráneo se desecó parcialmente, hace entre 5,96 y 5,33 millones de años. Luego, el agua de la rambla de Algeciras fue erosionando estos sedimentos y formando las cárcavas que vemos actualmente.

Como todo está tan lleno llamo al cámping Sierra Espuña, en el que ya estuvimos en viajes anteriores, y tienen algunas plazas lbres. Pasamos allí la noche.
23 lunes
Después de recibir consejos de Marijose y Carmen sobre visitar o no Lorca, decidimos que no y vamos a las gredas de Bolnuevo directamente.
Desde la carretera vemos los badlans y ahora también la Rambla de Algeciras.

Las Gredas de Bolnuevo son unas formaciones geológicas situadas junto a la playa. Su historia comienza hace unos 4,5 o 5 millones de años, en el Plioceno. Se formaron cuando en el fondo del mar que cubría esta zona se fueron depositando y compactando materiales como arenas, arcillas y limos que acabarían dando lugar a margas arenosas (las «gredas» amarillas), areniscas y conglomerados. Millones de años después se convirtieron en un acantilado y, tras una regresión marina, la acción del viento y el agua fue erosionando estos materiales de forma diferencial, pues no son todos igual de resistentes, dando lugar a las formas que vemos.

Carmen nos manda un mensaje y dice que no dejemos de ver los restos de las minas de Mazarrón. Allí vamos.
La historia de estas minas es larga. Los primeros en explotarlas a gran escala fueron los romanos entre los siglos II a.C. y II d.C. Buscaban principalmente plomo y plata. Además de por sus productos, eran interesantes por su cercanía al mar y a Carthago Nova (Cartagena). Más tarde fueron abandonadas, pero la minería resurgió en el siglo XV con la explotación del alumbre, un mineral esencial para los tintes de la industria textil y la medicina. En este momento se fundó la propia villa de Mazarrón y se construyó el castillo. Pero fue a partir de los siglos XIX y XX, cuando se vivió el momento de máximo esplendor, entonces se extrajo sobre todo plomo y plata. La explotación acabó en 1969 debido al agotamiento de los recursos y a la caída de los precios.
Hace unos 7 millones de años, durante el Mioceno, esta zona fue escenario de una intensa actividad volcánica . El magma (roca fundida) ascendió desde las profundidades de la Tierra, pero no siempre en forma de espectaculares erupciones. Mientras el magma se enfriaba, liberaba enormes cantidades de fluidos calientes que aprovecharon las grietas y fracturas de las rocas volcánicas, ya solidificadas, para abrirse paso, como el agua que busca rendijas en una roca. Al ascender, la temperatura y presión cambiaron, provocando que esos metales disueltos se «solidificaran» y precipitaran, rellenando las grietas. Así es como se crearon los filones: vetas de plomo, zinc, hierro, plata. Una vez formados los filones, la erosión y el agua de lluvia, infiltrándose, oxidó y alteró los minerales originales en la superficie, creando una nueva familia de minerales secundarios que son los que dan al paisaje sus colores tan característicos: óxidos de hierro, carbonato y sulfato de plomo, sulfato de aluminio y potasio, clave en la Edad Media para la obtención del alumbre.

Volvemos a comer a Bolnuevo. Habiendo visto como está el panorama busco donde dormir, llamo a varias áreas y está todo lleno o no contestan. Decidimos cambiar de planes y no ir a la ciudad de Murcia, empezaremos la vuelta a casa. Está todo lleno de autocaravanas de gente que ha venido a pasar el invierno. Decidimos ir a un parking muy grande en la zona de San Javier. pero tenemos que vaciar negras antes para mayor tranquilidad. Paramos en el Área de Descanso para Autocaravanas Los Alcázares y resulta que hay plazas vacías, es pronto. Decidimos quedarnos aquí a pasar la noche. Estando ya en el área de Los Alcázares, suena el teléfono: llaman de Área Camper Murcia Río porque tienen una llamada perdida mía. Me dicen que tienen sitio para esta noche, pero como ya estamos situados, les digo que prefiero reservar para mañana. Así que, al final mañana sí que iremos a Murcia.
24 martes
Salimos en dirección Murcia. Paramos a comprar y llegamos al área a eso de las 11. Nos instalamos. Llamamos a un Uber y vamos directamente al Museo Salzillo. A pesar de haber estado al menos dos veces en esta ciudad, no he visto este nunca museo.
Francisco Salzillo, hijo de un escultor italiano, nació y vivió toda su vida en Murcia. Se dedicó completamente a la escultura y es uno de los grandes imagineros. Las esculturas en madera policromada tienen una larga tradición en España; muchas de ellas forman parte de los pasos de Semana Santa. Durante los siglos XVI y XVII hubo grandes figuras en este arte. Salzillo nace a principios del XVIII. Su obra es barroca en una primera etapa, pero en su etapa de madurez desarrolla un estilo más personal en el que se aprecia una mayor delicadeza, elegancia y una sensibilidad más acorde a la estética rococó. En sus últimos años, su obra adopta formas que anuncian el Neoclásico. La obra de Salzillo destaca por la expresión de los rostros y las manos.

En el Museo hay dos belenes: uno es obra de Salzillo con 556 figuras; el otro es un espectacular Belén Napolitano del siglo XVIII, con 600 figuras y esas escenas costumbristas llenas de pequeños detalles.

La verdad es que escultura barroca policromada no es lo que más me gusta, pero merece la pena visitar el Museo y disfrutar la obra de Salzillo. Otra opción sería acudir a la procesión de Semana Santa.
La intención era ir al Museo Arqueológico, pero cierran a las 2 y no abren hasta las 5. Así que paseamos un poco para ir a coger un autobús y volver al área. De repente, oigo una voz que dice: «¿Pero qué haces tú paseando por mi barrio?» Es Luis, un amigo de toda la vida de mi pueblo que hace años que vive en esta ciudad. Después de disculparme por no haberle avisado de que andaba por la zona, nos quedamos con él tomando un vinito y charlando.
A Joan le duele la espalda, hace días que anda con lumbago; así que llamamos a otro Uber y volvemos al área. Comemos. Hace mucho calor, se me cierran los ojos. Hago una visita virtual al MAM y decido que es casi lo mismo que ya hemos visto en todos los museos que hemos visitado. Nos quedamos descansando a resguardo del calor y reservo en el cámping de Alcalá de Xivert para mañana.
25 miércoles
Salimos hacia Alcalá de Xivert. Cuando llegamos resulta que la plaza es una de las que está a la entrada del cámping, lejos de los baños. No me interesa, pero no queda ninguna más y hay gente esperando. Renunciamos a la plaza. Es pronto, nos da tiempo a ir al área de autocaravanas de Ginestar. Ya hemos dormido en ella varias veces, nos gusta mucho. Es muy tranquila, sólo tiene 4 plazas, y está muy cerca del centro del pueblo. Salimos a cenar, pero el restaurante al que solemos ir cierra hoy. Vamos al bar del sindicato a comer un pa amb tomàquet con buenos embutidos.
26 jueves
Salimos con mucha tranquilidad, estamos muy cerca de casa. Y así acaba el periplo por Murcia.
Tengo que añadir que me ha gustado mucho. Iba a ver campos de flores y algo de íberos, y resulta que hemos hecho un viaje por la Historia desde el Mioceno hasta el siglo XV (o XVIII, si tenemos en cuenta a Salzillo). Murcia ofrece mucho; vuelvo con una larga lista de cosas que ver. Hemos visitado museos muy interesantes, pero nos faltan algunos. No he visto ninguno de los numerosos yacimientos arqueológicos que hay. He descubierto que hay varias rutas geológicas por recorrer; no sabía que hubo una intensa actividad volcánica de la que quedan numerosos restos. Tampoco hemos ido a fotografiar aves. En fin, que me ha gustado mucho el viaje, vuelvo con mucho que leer y todavía me queda tanto por conocer que podría volver a Murcia sin repetir el mismo viaje. Una gran región, y aún desconocida para muchos.
Y, como siempre, un mapa para acabar
