Una vez más, una exposición me anima a hacer un viaje. Esta vez se trata de la exposición de Vilhelm Hammershøi, un pintor danés que desconocía, pero que, al ver alguna de sus obras en el periódico, me enamora y me genera la imperiosa necesidad de conocerle. Como otras veces, busco hotel y tren, miro precios y acabo decidiendo que mejor en la furgo. Busco un agujero en el calendario; tengo la agenda llena de citas con médicos, quiero acabar todas las revisiones anuales antes de que llegue el verano. Encuentro un agujero de diez días: serán esos del 14 al 22 de abril.
Tras varios mensajes en los que Carmen Hiruka me aclara que puedo llegar hasta el cámping Osuna, y Caco me lo confirma —a pesar de estar en la zona ZBE de Madrid—, decido que será en él en el que nos quedaremos y abandono la idea de ir al de Getafe.
Un día o dos antes de salir, leo en el periódico que en CaixaForum han inaugurado una exposición de relieves del palacio de Nínive; todas las piezas son de los fondos del British Museum. Esto se está poniendo muy, muy bien.
14 y 15 de abril
Salimos de casa el día 14. Como siempre, compramos en el camino y llenamos el depósito. Vamos tranquilamente por la autovía de Madrid hasta Medinaceli. Nos quedamos a dormir en su área de autocaravanas.
El día 15 ponemos rumbo al camping Osuna. Llegamos a mediodía. Investigo cómo funciona el transporte público en Madrid y encuentro una app que facilita mucho las cosas. Se llama Mi Tarjeta Transporte. Cargo un bono de 10 viajes, que sirve para los dos. Comemos y, en transporte público, vamos al CaixaForum a ver la exposición «Asurbanipal». Compré las entradas ayer a través de la web y, tal y como me dijo Carmen, al pagar con la tarjeta de La Caixa, las entradas resultan gratuitas.


La exposición es una maravilla; naturalmente no está «La leona herida«, pero no desmerece nada. Absolutamente recomendable.
Nos quedamos a cenar por el centro. Han desaparecido los restaurantes que conocíamos y acabamos cenando en un chino.
16 de abril
Hoy tenemos entradas para la exposición de Hammershøi en la Fundación Thyssen. Hay bastante gente. Esta exposición es otra maravilla. Aunque sólo hubiéramos visto esto, habría valido la pena el viaje.





Decidimos comer en el centro y vamos a la calle Echegaray, creo que se llama. Cuando veníamos por aquí solíamos cenar en restaurantes de esta zona, buenos restaurantes con comida del país. Hoy está todo lleno de restaurantes para turistas. Al final entramos en uno que parece que no tiene mala pinta. Miramos la carta y optamos por una tabla de embutidos, y cuál es nuestra sorpresa cuando vemos esto:

Ni una banderita (¿porqué ponen banderitas?) acierta el embutido que pincha. ¡Menos mal que somos del país y sabemos lo que comemos! Me imagino a un turista diciendo: «Look, in Spanish, ham is called «chorizo ibérico».
Por si no se pueden leer bien, pongo un detalle. Ah, y debajo de los delgados embutidos, un mogollón de patatas de bolsa.

Y resultó bastante caro para lo que comimos. Así que decidimos hacer todas las comidas en la furgo a partir de ahora. Además hace mucho calor y el restaurante tiene una acústica horrorosa, hay un ruido tremendo y una cacofonía que levanta dolor de cabeza. Acabamos y volvemos al cámping.
17 de abril
Esta mañana vamos al Museo Arqueológico. Hará más de veinte años que no voy a este museo, así que me sorprende muy gratamente la renovación que han hecho.
Algunas de mis obras preferidas, en orden cronológico:
Ídolo de Extremadura (2500 a.C., Calcolítico)

Las Damas íberas: Dama de Baza y Dama de Elche (ss V-IV a.C.)

Mi querido Lucio Vero (130-169), aunque este no es el mejor de sus retratos que he visto

Y las coronas votivas visigoticas, concretamente la de Recesvinto (siglo VII)

Salimos y volvemos al camping. Hace mucho calor y estamos cansados. Dedico la tarde a repasar lo que haremos mañana. Nos decidimos por los pueblos de la Sierra.
18 de abril
En primer lugar, nos dirigimos a Manzanares el Real. Estuve aquí hace muchos años, a principios de los 80, creo que fue en 1981. Vemos el castillo por fuera, nos damos una vuelta por el pueblo y compramos algunas cosas que nos faltan


Retomamos la ruta y vamos al Monasterio de Santa María de El Paular, pero cuando llegamos el parking está cerrado y no se puede aparcar, así que nos vamos. Seguimos hasta Lozoya y comemos allí en un parking. Cae una tormenta y, por el ruido que oímos y el destello que vimos, debe haber caído un rayo cerca de donde estamos. De allí nos vamos al área Camper Sierra Madrid. Se trata de un área de pago que tiene electricidad. Nos instalamos y pasamos el resto de la tarde.
19 de abril
La idea era ir a Buitrago de Lozoya, pero es domingo y hay mucha gente por todas partes. Tenemos pocos días, debemos estar en casa el día 23, así que decidimos cambiar de ruta y empezar la vuelta a casa, pero, en lugar de ir por la autopista, iremos por carretera.
La primera parada es en Uceda para ver la iglesia de Santa María de la Varga, una iglesia románica del siglo XIII, construida sobre los cimientos de una mezquita. Está en ruinas, aunque se conserva la cabecera; y, en lo que fueron sus naves, se encuentra el cementerio municipal.




Y la vista desde la iglesia-cementerio

Continuamos hasta El Cubillo de Uceda para ver la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. La iglesia tiene su origen en los siglos XII o XIII y destaca por su ábside semicircular de ladrillo, una clara herencia del estilo mudéjar. Está cerrada por lo que no puedo ver la pila bautismal románica.

Seguimos. El paisaje está precioso

Seguimos hacia Beleña de Sorbe, donde queremos ver la iglesia de San Miguel. La iglesia es del siglo XII, aunque reformada en los siglos XVI y XVII. Y, para no variar, está cerrada. Nos conformaremos con el exterior.
Tiene una galería porticada


que da acceso al pórtico sur, por donde se accede al templo actualmente. En la arquivolta de la portada está labrado un mensario o Calendario agrícola.



Nos dirigimos al área de Sigüenza y, de repente, aparecen unas salinas abandonadas. No tenía ni idea de que me fuera a encontrar esta maravilla, pero Joan duerme y no quiero despertarle, así que sigo. Unos kilómetros más adelante se despierta, doy la vuelta y vamos a verlas. Se trata de las Salinas de Imón. Leo que, a lo largo de su historia —que se inicia con los romanos, que ya extraían sal en la zona, y luego con la construcción de las salinas en el siglo X—, fue una salina muy importante. Su cese definitivo se produjo entre 1996 y 1999.









20 de abril
Habría ido a ver el Doncel, pero leo que cobran 10 € por entrar a la catedral y hoy no tengo ganas de gastarlos para ver al muchacho. Es lo único que me interesa hoy de la ciudad, que ya conocemos. Hago fotos desde el área.

Seguimos hacia el Museo de la Ciencia y Arqueología Minera de Utrillas. Paramos a hacer una foto desde el mirador de Molina de Aragón.

El museo de Utrillas era nuestro objetivo, pero cuando miro los horarios descubro que está cerrado. Seguimos circulando y, al final, llegamos a Vall-de-roures. El área hoy no está disponible por un evento; nos dirigen hacia un parking en el que nos instalamos. Salimos a dar un paseo por el pueblo.


21 de abril
Estamos muy cerca de casa. Pasamos por el área de Ascó a vaciar y damos por acabada la salida.
Como siempre, un mapa de la ruta
